Crear cosas con mis manos más que una afición, fue siempre para mi,una necesidad. Al igual que fijarme en todas las cosas bonitas que me rodean y me inspiran. Desde siempre, recuerdo tener a mano una caja de rotuladores, unos pinceles abiertos por "uso no recomendado", o una revista de decoración.
Tanto tanto me fije, que encaminé mi desarrollo profesional en este mundillo. Cuando conviertes tus aficiones en una profesión, la ejercitas con mucha más energía. Puedes encontrar alguna piedrecita por el camino, que te desvaríe, pero al final, miras dentro de ti y te reencuentras con tu mundo.
Dentro de tus ideas, desarrollándolas, construyéndolas con tus manos, es donde mejor te encuentras.
Yo diría que "estar en las nubes" es eso precisamente.
